lunes, 23 de enero de 2017

Abejas y colmenares (I): La miel del Cerrato


Abejas y colmenares del Cerrato

Esta es la primera parte de las 4 dedicadas a la miel y las abejas. Espero que estos artículos sirvan al menos para:

-que la gente se haga una idea de cómo son y cómo funcionaban los colmenares cerrateños

-dar unas ideas básicas acerca del mundo de las abejas (los que queráis saber más, acudid a la bibliografía)

-y también para dejar constancia y que esto quede como testimonio de unas costumbres y de una época.


Los colmenares es una pena que los estén dejando hundir prácticamente todos. Los que me han servido para ilustrar estas líneas, varios de ellos con los tejados vencidos, dentro de poco solo serán un montón de escombros. Algunos todavía tienen arreglo; estaría bien que los dueños los reparasen.

Las 4 partes de “Abejas y colmenares del Cerrato” son:

1-La miel del Cerrato
2-El colmenar cerrateño
3-Las labores en el colmenar
4-Los colmenares de Villaconancio


Las partes 1 y 3 las he escrito fundamentalmente  a partir de los libros y documentos que figuran en la bibliografía (que publicaré al final de estos artículos). Si alguno de vosotros es o ha sido apicultor, o ve algo que se podría mejorar, o algo que debería corregir, o conoce algún dato interesante o alguna peculiaridad de un colmenar, puede enviarme las sugerencias a tsvillaconancio@gmail.com o escribirlas abajo en los comentarios. También  si tiene alguna herramienta apícola como un ahumador de los de antes, o unas cataderas (de estas no he conseguido fotos), me puede enviar las fotos, yo se lo agradezco.

Las partes 2 y 4 han salido casi por completo de mi cabeza, aunque he contado con la ayuda de un sabio del lugar para localizar los colmenares de Villaconancio. Para escribirlas he recorrido cuestas y valles de 7 pueblos y he visitado varias decenas de colmenares (o restos). He saltado tapias para entrar en varios de ellos y he hecho todas las fotos que las ilustran.

¡Espero que os guste!



-3- Economía     -3.3- Antiguos oficios     -3.3.3- Colmenero           -2- Medio físico   -2.2- Naturaleza -2.2.3- Vegetación/Flora

Abejas y colmenares (I): La miel del Cerrato


La miel del Cerrato tiene mucha fama desde tiempos antiguos, y es que la cría de abejas ha sido una de las ocupaciones tradicionales de los habitantes de estas tierras.

Esto es así por la abundancia y variedad de flores silvestres. Entre las plantas aromáticas que han dado merecida fama a la miel del Cerrato, podemos destacar el romero, el espliego, la salvia y el tomillo; y otras plantas melíferas  (aunque no aromáticas) son la gayuba, el almendro (muy útil porque florece pronto), el  jerbo, la encina y el roble.

La abundancia de pequeños valles, atravesados por arroyos en los que pueden beber, también es bueno para las abejas.

Varios dichos o refranes reflejan esta realidad:

“Miel, queso y gato, del Cerrato”. Aunque también se dice “mujer, queso y gato, del Cerrato”.

“Miel del Cerrato y rábanos de Olmedo”

“Pan de Wamba, molletes de Zaratán, ajos de Curiel, queso de Peñafiel y del Cerrato la miel”



Algunas de las plantas de mayor importancia para las abejas son:

-Tomillo (Thymus zygis L.) Florece de mayo a julio. Florecillas blancas. Familia de las labiadas.
Se emplea para condimentar guisos y adobar aceitunas; para hacer infusiones para los dolores de garganta y catarros; se ha empleado incluso como sustitutivo del tabaco y para quemar en sahumerios.



-Mejorana silvestre o sardinilla (Thymus mastichina L.) No hay que confundirla con la mejorana (Origanum majorana) Florece de junio a septiembre. Se ha empleado para condimentos, infusiones para el aparato respiratorio y digestivo, para regular la tensión…



-Jalvia o salvia (Salvia officinalis subsp. Lavandulifolia (Vahl) Gams.) Florece de mayo a agosto. Las flores son de color lila. Se utilizaba contra la ansiedad, nervios e insomnio, entre otros usos (para resfriados, catarros...). Era tan apreciada  como planta medicinal, que una sentencia latina del siglo XIII decía: “¿De qué podrá morir el hombre que tiene salvia en el huerto?"



-Romero (Rosmarinus officinalis L.) Florece durante todo el año, por eso,  y por el buen sabor de la miel de romero, se planta siempre junto a los colmenares. Sus flores son de un color violeta azulado, y se utilizaron en infusión contra empachos y problemas digestivos. Cocido en agua, el romero se empleaba para fortalecer el cabello y prevenir la alopecia, entre otros muchos usos. Con hojas de romero mascadas y mezcladas con sal le curaban los cabreros al ingenioso hidalgo las heridas que le había hecho en la oreja el vizcaíno, en la obra de Cervantes “Don Quijote de la Mancha”.



-Espliego o lavanda (Lavandula latifolia Medik.) Florece entre junio y octubre. Se utilizaba para mejorar la circulación sanguínea, y contra reúmas, ciáticas y problemas estomacales; también para aromatizar licores de hierbas. Su esencia es muy apreciada en la industria de los perfumes



-Gayuba (Arctostaphylos uva-ursi) Florece de mazo a julio. Los frutos, unas bolitas rojas, maduran desde finales del verano. Se cría en buena parte de Eurasia. Es buena para el terreno donde se asienta, pues lo protege de la erosión. En medicina, se utiliza por su acción antiséptica sobre las vías urinarias.

Varias de estas plantas se han empleado también como combustible, para hacer escobas, de adorno, para aromatizar estancias o comidas…

Las abejas visitan también otras muchas plantas silvestres como la achicoria silvestre (chicorium intybus), diente de león (taraxacum officinale), zarazamora (rubus), hinojo (foeniculum vulgare), orégano (origanum vulgare)... o cultivadas (girasol).

   
Las abejas son insectos sociales: viven en comunidad en una colmena. Existen 3 tipos de abejas:

-la reina: solo hay una en cada colonia. Realiza un vuelo nupcial en el que copula con varios machos, después vuelve a la colmena y pasa el resto de su vida poniendo huevos.
Se distingue de las demás abejas por su mayor tamaño. Tiene aguijón, pero solo lo utiliza para luchar contra las demás reinas, pues en caso de que nazcan varias al mismo tiempo pelean hasta que solo queda una. No vive más de 5 años.
La reina nace a partir de una larva de obrera que recibe una alimentación  especial con ración extra de jalea real.

-las obreras: son hembras pero no ponen huevos (salvo en casos excepcionales). Realizan diversas funciones, pueden ser pecoreadoras (van de flor en flor), cereras, nodrizas, limpiadoras, guardianas… Es el contingente más numeroso. Nacen de un huevo fecundado (son diploides).

-los zánganos: son machos. Solo unos pocos copulan con la reina, y mueren en ese mismo momento. Los demás viven más, aunque si escasea el alimento son expulsados de la colmena o exterminados por las obreras.
Aunque no van a buscar néctar, parece que realizan otras funciones como proporcionar calor a la colonia, distribuir el alimento o ventilar la colmena. Carecen de aguijón.
Nacen de un huevo no fecundado (son haploides).

La colonia forma un todo compuesto por individuos, pero estos individuos no pueden vivir separados unos de otros. La reina segrega una feromona que mantiene unida a la colonia. 

Los productos de la colmena son:


-miel: no caduca jamás. Se cuenta que Alejandro Magno fue embalsamado con miel. Las abejas la elaboran reduciendo la humedad del néctar de las flores.

-jalea real: es segregada por las glándulas mandibulares de las abejas jóvenes. La emplean para alimentar a todas las abejas en estado larvario, y a la reina durante toda su vida.

-polen: lo utilizan las flores para fecundarse. Las abejas lo recogen y lo  llevan en las patas posteriores, en el cestillo del polen. Luego lo meten en una celdilla en la colmena; en cada celdilla suelen meter polen de una sola especie de planta, que se distingue por el color.

-propóleos: con esta sustancia, formada con resinas vegetales, sellan las grietas en la colmena e impiden la entrada de viento o frío. Con ellos embalsaman los cadáveres de los enemigos muertos dentro de la colmena, como la mariposa esfinge, por ejemplo.

-cera: para construir los panales. Las abejas consumen muchísima miel para producir un poco de cera (ocho kg de miel para obtener uno de cera).

-veneno: las abejas lo emplean para defenderse, mueren al dejar clavado el aguijón. Tiene fines terapéuticos.



La miel natural cristaliza: no es malo. Si se prefiere líquida, basta con ponerla al baño maría. No se debe calentar demasiado para que no pierda sus propiedades.


La miel natural es elaborada por las abejas a partir de las flores, y conserva las propiedades de las plantas. Sin embargo, la miel artificial se consigue dando a las abejas azúcar.

Más importante que la elaboración de miel es la función polinizadora de las abejas, que hacen que la vida siga floreciendo, a pesar de que cada vez tienen más enemigos. Criaturas traídas de Oriente como el ácaro varroa destructor o el enorme avispón asiático, además de los insecticidas y tóxicos que se vierten en los campos les han hecho mucho daño.

No solo las abejas de la especie Apis mellifera polinizan, hay muchas más especies de abejas y otros insectos que también lo hacen y también sufren los efectos de la contaminación y la introducción de especies invasoras.



Obrera libando en la flor del almendro. En las patas lleva las bolitas de polen que recoge  (Almendros del Collado, Villaconancio)





viernes, 16 de diciembre de 2016

Las casas cueva

-5- Arquitectura popular  -5.1- La casa cerrateña/villaconanciera  -16- Otros pueblos -17- Rutas y edificios

Las casas cueva 

La geología cerrateña, con abundantes tesos o cuestas compuestos por tierra caliza, permitió desde tiempos antiguos a sus moradores horadar el subsuelo y construir viviendas rupestres. Esta característica del paisaje atrajo a estas zonas en la época de los godos y en los primeros siglos de la Reconquista (siglos VI a X) a algunos ermitaños, que fundaron ermitas, algunas de las cuales dieron origen a monasterios.

Ha habido gente viviendo en casas de este tipo hasta bien entrado el siglo XX, y existieron en pueblos como Dueñas o Cevico Navero.

En Villaconancio también hubo alguna. Según los apuntes de Celestino:

"Yo conocí vivir en las chozas, estas eran cuevas que se hacían subterráneas en una ladera, cuando se terminaba de hacer el hueco, luego hacían los departamentos, tenían ventanas y puertas que salían a la calle, yo conocí vivir a un matrimonio que él se llamaba  Isidoro y su Sra. Paula, estos Sres. dejaron de vivir y se bajaron al pueblo.

Otra choza que la decían de San Antón, yo conocí vivir muy poco tiempo una familia, estos Sres. marcharon y enseguida entraron los gitanos y lo hundieron todo."

Yo no sé el lugar exacto donde estaban estas cuevas, ni si queda algo de ellas. Lo cierto es que según los mapas, al sur de las bodegas, entre Los Olmillos, Los Hoyos y la carretera de Castrillo, hay un término llamado "Casa San Antón" donde estaría una de estas cuevas.

El proceso de construcción de estas cuevas es parecido al de las bodegas. Sin embargo, en este caso no es preciso construir una rampa hacia abajo; lo que se hace es construir el suelo de la vivienda al mismo nivel al de la puerta que da a la calle.

Vamos a visitar las cuevas de Cevico Navero, en la Cuesta de la Horca, para hacernos una idea de cómo son. 

Por fuera presentan este aspecto:









Como se ve, algunas se siguen usando (tienen puerta) aunque sea como trastero. Algunas (como la de la foto inferior) han quedado semienterradas. Han echado escombros para taparla, y está a un nivel inferior al del suelo de la calle. 


Otras, se han convertido en pintorescos mesones, como el de los Torreros:


Pasemos a su interior. 
Las paredes están tal cual se excavaron, sin cubrir.


Por lo general, son viviendas bastante pequeñas (tienen solamente unas pocas salas) y oscuras, con varias habitaciones. Imagino que también tendrían humedades.

  

Aquí han levantado un muro para separar 2 habitaciones (y que me sirve para proyectar mi sombra, vaya fotógrafo):


Basura y más basura. ¡Qué manía con echar mierda en todas partes!



Esta es una chimenea, vista desde abajo:


Parte del techo se ha ido derrumbando:




Y para terminar, unas originales vistas de la villa de Cevico Navero, enmarcada por las cuevas:






¡Ah! Se me olvidaba. Don Miguel Delibes habla de las casas cueva en su novela "Las ratas" (1.962). El Ratero vive allí con un chaval (el Nini) y se dedica a cazar ratas de agua con su perra. La película basada en esta novela se rodó en Valdecañas de Cerrato y en Villavaquerín de Cerrato.

 Fuentes:   -Fotos propias    -Apuntes del Celestino


























martes, 15 de noviembre de 2016

Las bodegas (V): las entrañas de la tierra

-5- Arquitectura popular      -5.5- Bodegas

Las bodegas (V): las entrañas de la tierra

      Hoy nos adentramos en las entrañas de la tierra, en estas grandes madrigueras, auténticos templos del vino, tan típicas del Cerrato. Lugares donde reinan la oscuridad, la humedad, el silencio más absoluto y el frescor.


Esta bodega está inundada y parece la entrada a los infiernos:

Esta otra  es minúscula, no tiene rampa sino que directamente se accede al interior:



 Sisa

Parece como si nunca se hubiera llegado a usar.



Otras bodegas:




                         

  

Huecos para dejar cosas:





Cubas:



                                  

                                  

                                  

                                  
La entrada:





Este agujero es lo que hay a la entrada de una de las bodegas de Villaconancio, que no tiene rampa. Supongo que tendría otra entrada, quizá desde una bodega adyacente. Abajo hay una viga de lagar caída.





Este hueco comunica con la bodega de al lado:




Clavo en la pared:





Cuba y cántaro:



Puinos:



 Las bodegas son una trampa mortal para los conejos, que caen a las pilas y no pueden salir del hoyo.  

Estas son algunas descripciones de bodegas villaconancieras:


-6,5 metros sin rampa (sin bajar); zarcera a la derecha, 10 metros al frente. 1 sisa a la derecha, otra  a la izquierda y otra al fondo.
-8,3 metros de escaleras con peldaños y otros 16 metros hasta el fondo. No tiene zarcera, tiene 2 sisas a cada lado y una al fondo. Hay un agujero en la pared para dejar cosas. La altura del techo es como en otras bodegas: 2,3 metros aprox.
-6,6 metros de rampa. Se bifurca en dos caminos: a la izquierda 10 metros; al frente 20 metros (hacia la mitad desciende la profundidad bruscamente). Sin sisas ni zarcera. El techo es bajo, hay que ir encorvado, cosa poco frecuente.

-Bodega sin rampa, sin descender. 13 metros al frente. La galería es recta y simétrica, con 2 sisas a cada lado. La caseta de la entrada tiene el techo cubierto con maderas y piedras.


Hay un reportaje muy interesante sobre los curiosísimos pasadizos subterráneos de Astudillo:


Bibliografía:  
-Fotos y texto propios
-Blog “Siempre de paso”
- “Cultura vitivinícola del Cerrato Castellano. Viñedos, vinos y bodegas del Cerrato Palentino” 
  Fernando Franco Jubete,  Susana Luis del Río.  Itagra y Caja España, 2.005
           -“Apuntes del Celestino”                                            

                  -Aparicio, B; “ACERCAMIENTO COMPRENSIVO A LA EXPERIENCIA DE LA BODEGA TRADICIONAL DEL CERRATO PALENTINO. CASO DE VILLACONANCIO”. En: Construcción con tierra. Pasado, presente y futuro. Congreso de Arquitectura de tierra en Cuenca de Campos 2012. [online]. Valladolid: Cátedra Juan de Villanueva. Universidad de Valladolid. 2013. P. 83-92. Disponible en internet: http://www5.uva.es/grupotierra/publicaciones/digital/libro2013/07tr-aparicio.pdf


           

                     -Jové Sandoval, Félix et. al. "El barrio de bodegas de Baltanás. Caracterización del espacio excavado y su relación con el medio exterior. Baltanás, Palencia (España)". En: Construcción con tierra. Tecnología y Arquitectura. Congresos de arquitectura de tierra en Cuenca de Campos 2010/2011. [online]. Valladolid: Cátedra  Juan de Villanueva. Universidad de Valladolid. 2011. P. 17-28. Disponible en internet:   https://www5.uva.es/grupotierra/publicaciones/digital/libro2011/2011_9788469481073_p017-028_jove.pdf


h                   
            -Catáogo de la exposición:  "TRADICIÓN VINÍCOLA Y ARQUITECTURA EXCAVADA EL BARRIO DE BODEGAS DE BALTANÁS" Editado por el Ayto. de Baltanás y la Diputación de Palencia
d
                       http://www5.uva.es/grupotierra/actividades.html


                              -Jové, F; Muñoz, D; Pahíno, L; Adrián, R; “BARRIOS DE BODEGAS TRADICIONALES EXCAVADAS EN EL VALLE DEL ESGUEVA. BURGOS, PALENCIA Y VALLADOLID.”. En: Construcción con tierra. Pasado, presente y futuro. Congreso de Arquitectura de tierra en Cuenca de Campos 2012. [online]. Valladolid: Cátedra Juan de Villanueva. Universidad de Valladolid. 2013. P. 73-82. Disponible en internet: http://www5.uva.es/grupotierra/publicaciones/digital/libro2013/06tr-jove.pdf

          -Paredes Obispo, C.; "Estudio de las bodegas tradicionales excavadas del Cerrato Castellano. Vías de conservación mediante instrumentos de sensibilización de sus propietarios".  En: Construcción con tierra. Investigación y Documentación. Congresos de arquitectura de tierra en Cuenca de Campos 2014. [online]. Valladolid: Cátedra  Juan de Villanueva. Universidad de Valladolid. 2014. P. 161-170.           Disponible en     internet:  http://www5.uva.es/grupotierra/publicaciones/digital/libro2015/016paredes.pdf      


                         -Ruiz Mazarrón, Fernando; Cid Falceto, Jaime; Cañas Guerrero, Ignacio. "Uso de las bodegas subterráneas tradicionales y modernas excavadas en tierra para la crianza del vino". En: Construcción con tierra. Tecnología y Arquitectura. Congresos de arquitectura de tierra en Cuenca de Campos 2010/2011. [online]. Valladolid: Cátedra  Juan de Villanueva. Universidad de Valladolid. 2011. P. 29-32 Disponible en internet:     https://www5.uva.es/grupotierra/publicaciones/digital/libro2011/2011_9788469481073_p029-032_ruiz.pdf  

                             
                          -Gustavo Fernández Valbuena      "LA ARQUITECTURA HUMILDE DE UN PUEBLO DEL PÁRAMO LEONÉS”                                      https://edeterra.files.wordpress.com/2013/07/arquitectura-humilde-de-un-pueblo-del-paramo-leonc3a9s.pdf

-"Mesegueros y viñadores, antiguos oficios concejiles", Jesús Anta Roca. Revista de Folklore, nº 398, año 2015, págs. 46-54